A diferencia de los sistemas tradicionales que dependen del motor y consumen diésel para funcionar, este aire acondicionado opera completamente con energía eléctrica, eliminando el gasto de combustible incluso con el vehículo apagado.
Esto no solo reduce costos operativos, sino que también mejora la eficiencia y sostenibilidad del equipo, ya que está diseñado para ofrecer un alto rendimiento con bajo consumo energético.